Oficialismo intenta que Diputados participe en las remociones del Banco Central tras giro en Senado
El oficialismo analiza que Diputados participe en las remociones del Banco Central, tras la modificación del Senado que redujo a mayoría la exigencia para destituir autoridades; Milei podría promulgar, vetar o acudir a un DNU.
El Gobierno evalúa las opciones para revertir un cambio clave que introdujo el Senado en el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, ante la imposibilidad de lograr en Diputados la mayoría necesaria para recuperar la versión original impulsada por el presidente Milei.
En el Senado, la discusión central es el mecanismo para remover a las autoridades de la entidad. La versión original exigía los dos tercios de ambas cámaras; sin embargo, en la sesión de septiembre el Senado aprobó una modificación que estableció la mayoría absoluta para decidir sobre la remoción. La votación fue de 66 a favor y 2 en contra.
Con ese cambio, el Senado blindó su potestad para elegir y remover a los directores y al presidente del Banco Central. El Gobierno quiere que Diputados también pueda intervenir en esas remociones y, para ganar apoyos entre aliados y la oposición, reduciría la exigencia a la mayoría absoluta en cada cámara.
Fuentes oficialistas señalan que la Cámara baja, por ser revisora, no tiene margen para abrir una nueva modificación que contravenga la versión del Senado. En ese escenario, el Ejecutivo podría optar por promulgar el texto tal como salió, rechazarlo o promover un veto parcial que baje el artículo que establece el mecanismo de remoción, dejando la puerta abierta a enviar un nuevo proyecto o a un Decreto de Necesidad y Urgencia.
Milei tendría tres opciones luego de la sanción de la ley: promulgarla tal como salió del Congreso, vetarla total o parcialmente o insistir en la versión original mediante un veto y buscar un DNU si corresponde. En caso de veto parcial, el Gobierno podría remitir un nuevo proyecto o un decreto para obtener la aprobación de una de las cámaras.
Para avanzar, el Gobierno buscará apoyo de frentes afines y de la oposición, incluida la postura de Patricia Bullrich y de la bancada peronista. En agosto, Diputados aprobó la versión original con 144 votos a favor y 102 en contra, lo que dificulta la posibilidad de reconstruir los dos tercios.
En síntesis, el debate por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central continúa abierto y quedará sujeto a las negociaciones entre el Ejecutivo y las distintas fuerzas parlamentarias.