Bullrich impulsa Plan B y tensiona a Milei ante la posibilidad de balotaje
La ex ministra de Seguridad refuerza su juego político propio mientras el Gobierno enfrenta caídas en las encuestas y la oposición busca blindar las PASO; Bullrich apuesta por consolidar su liderazgo y abrir un sendero electoral alternativo.
Patricia Bullrich intensificó su ciudadanización del liderazgo en la coalición de oposición y avanza con un Plan B frente a la crisis actual del gobierno y la posibilidad de balotaje. Sus aliados señalan que la ex ministra consolida una narrativa propia sin depender de un aval directo del Presidente para avanzar.
En contactos privados y encuentros con allegados, Bullrich dejó en claro que mantendrá sus diferencias a la vista y que no necesita pedir permiso para avanzar en su eje político. En Olivos, según varias fuentes, reiteró que seguirá defendiendo su postura y que no priorizará acuerdos precipitados que limiten su perfil.
La crisis se agrava con la caída de la imagen del Gobierno y la percepción de debilidad ante los próximos comicios. En el entorno presidencial se reconoce que la inflación sigue siendo un tema central y que la gestión enfrenta señales de alarma entre los jóvenes, donde Milei también registra pérdidas de confianza, según fragmentos de encuestas citados en reuniones privadas.
Mientras el Gobierno evalúa medidas para blindar las PASO, Bullrich dejó claro que no está comprometida con la suspensión de las primarias. En su círculo interno circula la expectativa de que una confluencia en una primaria podría redefinir candidaturas y equilibrios dentro del arco de la derecha y el centroderecha.
Entre los nombres que circulan para posibles postulaciones o alianzas figuran figuras como Sergio Uñac, Gerardo Zamora y Sergio Massa, junto a empresarios y dirigentes regionales. También se mencionan nombres como Daniel Hadad, Hernán Lacunza y Jorge Brito, mientras otros actores políticos sostienen que Axel Kicillof y Myriam Bregman podrían entrar en juego en distintos escenarios.
En el equipo de Bullrich se evalúa que si ella se lanza podría sumar apoyos de varios gobernadores, aunque también existe preocupación en torno a costos políticos de un cambio de candidatura a poco más de un año de afiliaciones recientes a alianzas. La estrategia busca ampliar su operador político y posicionamiento público sin vaciar otros componentes de la oposición.
La senadora oficialista mantiene conversaciones con figuras económicas como Carlos Melconian, con el horizonte de una posible confluencia en 2027. Aunque el economista no descarta acuerdos, la conversación opera como una señal de que Bullrich quiere consolidar un puente entre poder territorial y propuestas macroeconómicas propias.
En la práctica, Bullrich apuesta a acumular gobernadores y dirigentes para reforzar su perfil como alternativa viable. Su equipo señala que la prioridad es presentar una propuesta de economía más holgada y una lectura de la realidad política que permita sostener una competencia persuasiva frente a Milei, sin renunciar a la posibilidad de alianzas futuras.
Una velada clave ocurrió en la cena de la Fundación Faro, donde el Presidente Milei y Bullrich compartieron un abrazo protocolar sin que ello borre las diferencias que trascienden las formas. En ese marco, las distintas corrientes dentro del centro-derecha mantienen la expectativa de un camino electoral que podría definir la configuración de la próxima etapa.