Meloni analiza decreto de emergencia y refuerza Milán ante disturbios por costo de vida
Tras disturbios en Milán y otras ciudades, el gobierno italiano evalúa emitir un decreto-ley para ampliar el plan de seguridad, mientras Salvini propone 500 militares más y Mattarella llama a sostener a las fuerzas de seguridad.
El Gobierno de Italia, encabezado por Giorgia Meloni, baraja nuevas medidas para reforzar el orden público y evalúa la posibilidad de emitir un decreto-ley de urgencia. El objetivo, según fuentes internas citadas por EFE, es ampliar el operativo de seguridad y sumar tropas en las calles de Milán y otras ciudades del norte.
Para ello, Meloni planea convocar un Consejo de Ministros mañana martes, en Roma, y ya ha reunido a ministros con competencias sobre seguridad y a altos mandos de las fuerzas del orden y de los servicios de inteligencia para analizar distintas propuestas de refuerzo preventivo.
Entre las medidas que se barajan figuran la extensión de la llamada retención preventiva, que permitiría detener a un individuo considerado una amenaza antes de una manifestación, y la posibilidad de ampliar la presencia de personal militar en zonas sensibles, en el marco de lo que se ha denominado la Operación Calles Seguras.
En Milán, los disturbios dejaron detenciones e identificaciones de aproximadamente 160 personas, en su mayoría jóvenes y muchos menores que actuaron encapuchados. La violencia se extiende a Turín y Bologna y ha generado críticas de la oposición, que acusa al Gobierno de Meloni de centrarse en medidas de seguridad sin abordar las causas económicas que alimentan el malestar social, como el encarecimiento de los combustibles y los costos de la vida.
Desde la coalición, Matteo Salvini, líder de la Liga, informó en sus redes sobre la posibilidad de reforzar el operativo con 500 militares más para defender Milán. Su partido había propuesto ampliar la Operación Calles Seguras, que desde 2008 mantiene a fuerzas armadas en zonas críticas para prevenir la criminalidad.
El jefe del Estado, Sergio Mattarella, intervino para expresar su solidaridad con las fuerzas del orden y para pedir una vigilancia inteligente sobre los focos de violencia surgidos de forma “inesperada”, según su intervención en la Asamblea Anual de las Provincias de Italia en Imperia.
De acuerdo con las mismas fuentes, si se aprueba el decreto-ley, la legislación deberá ser revalidada por el Parlamento en un plazo de 60 días. En la capital, los disturbios de este fin de semana coincidieron con huelgas de transportistas en el sur, que exacerban el malestar ciudadano por el costo de la vida.