La interna oficial se intensifica: acuerdos, alianzas y la definición de la dupla de Milei
La incertidumbre sobre la suspensión de las PASO y las negociaciones entre la Casa Rosada y gobernadores complican el tablero electoral; Milei busca consolidar apoyos y perfilar su binomio para 2027 sin perder la espalda de su coalición.
La indefinición por la suspensión de las PASO no es el único tema que divide opiniones dentro de la Casa Rosada y la mesa política. La discusión sobre el calendario electoral convive con la necesidad de definir acuerdos a nivel provincial y la fórmula presidencial, que podría marcar la campaña de Milei y la cohesión de su coalición en las provincias. En ese marco, el tablero político se enreda entre posturas que exigen paciencia ante una economía que aún no mejora y quienes presionan para acelerar negociaciones y avanzar con los lineamientos que permitan sostener el frente de apoyo necesario para el año electoral.
En la cumbre de logística, Diego Santilli defendió la idea de avanzar hacia una reforma electoral que evite nuevas votaciones y enfatizó que la economía debe mostrar señales de alivio para avanzar con acuerdos. Cruzó opiniones con gobernadores y dejó entrever que la estabilidad de Milei depende de su reelección. En Balcarce 50 señalan que el mapa de alianzas se define en las provincias y que Córdoba figura como uno de los distritos más disputados, con Martín Llaryora manteniendo vínculos ambiguos con el Gobierno. Las conversaciones apuntan a un acuerdo tácito entre referentes del ala acordista y aliados diversos, que podría cambiar si el presupuesto abre nuevas vías.
El oficialismo advierte que la indefinición se extiende a temas presupuestarios. Mientras se negocia el dictamen de mayoría para Discapacidad en la sesión del miércoles 21, se discuten adhesiones y la posibilidad de fomentar servicios locales sin exigir compras obligatorias a proveedores regionales —por la limitación de recursos—, a la vez que se plantea promocionar una agenda propositiva en encuentros empresariales. El objetivo es sostener una agenda económica y política que soporte la coalición en medio de tensiones y señales de desgaste en distintos sectores.
A nivel estratégico, el Gobierno busca señales que mitiguen la volatilidad: la idea de reformar el mercado de capitales y avanzar con cabotaje aparece como eje de un plan para el año electoral, aunque el contexto internacional y la dinámica de precios siguen generando ruido. En ese marco, el Ejecutivo intenta presentar un paquete de medidas que genere confianza sin depender de acuerdos que puedan salir caros en el corto plazo.
Mientras la discusión interna se enciende, circulan nombres sobre posibles binomios y ajustes de equipo. Lilia Lemoine, quien habla por Karina Milei, dejó entrever la posibilidad de que Patricia Bullrich integre una fórmula, opción que encuentra eco en el ala acordista. En la vereda opuesta, algunos apuntan a Martín Menem, mientras otros sostienen que Romina Diez podría encajar mejor en un escenario que no sea puramente porteño. En paralelo, los Menem fortalecen su armado territorial con la juventud del partido y afinan su presencia en Mendoza y otras provincias, en medio de conversaciones con aliados para ampliar su protagonismo el próximo año.