26 octubre, 2026

Francia enfrenta el regreso de los Chalecos Amarillos con 90 protestas y alerta de violencia urbana

0

Este sábado, Francia encara una jornada de 90 manifestaciones y más de 500 acciones, con el regreso de los Chalecos Amarillos y un alto nivel de tensión social que obliga a activar un plan de crisis.

9A6pZZ1Jg_1256x620__1.jpg

Francia se prepara para una jornada de protestas este sábado: se esperan 90 manifestaciones y más de 500 acciones en todo el país, con el regreso de los Chalecos Amarillos. El movimiento, asociado a la clase media ruralizada, llega en medio de un escenario de alto costo de vida y descontento social, en particular por el precio del diésel y el costo de vida general.

Las autoridades estiman la participación de entre 60.000 y 110.000 manifestantes en todo el territorio, sin contar París, repartidos en unas 250 acciones, incluidas 70 marchas en grandes ciudades universitarias. El prefecto de policía de París indicó que aún no se ha alcanzado un acuerdo global sobre el recorrido de la movilización.

El gobierno ha dejado claro que se prepara para posibles episodios de violencia urbana durante la jornada. El ministro del Interior informó que, en caso de ser necesario, se podría hacer uso de granadas aturdidoras o de tipo mutilante.

El Ejecutivo teme que los Chalecos intenten avanzar hacia los Campos Elíseos, zona que estuvo de fiesta y combate en protestas pasadas y que hoy está rodeada de embajadas y sedes diplomáticas cercanas. En este marco, se discute la posibilidad de una respuesta policial reforzada para evitar confrontaciones y bloqueos de infraestructuras claves.

Quiénes integran el movimiento: los Chalecos Amarillos (Gilets Jaunes) surgieron en noviembre de 2018 como protesta espontánea, sin una estructura de liderazgo central. Sus simpatizantes viven en la Île-de-France rural y zonas aledañas, y denuncian la erosión de servicios públicos y el costo del transporte, especialmente el diésel, que puede alcanzar precios elevados. El símbolo del movimiento es el chaleco de alta visibilidad de color amarillo, utilizado históricamente por los conductores para ser vistos en la carretera.

A diferencia de otros movimientos, el de los Chalecos Amarillos es heterogéneo, lo que dificulta su organización y ha permitido la irrupción de pequeños grupos violentos dentro de las marchas. Se ha registrado la presencia de bloques negros que, encapuchados, realizan combates urbanos contra la policía y justifican la utilización de granadas de mayor potencia en contextos de violencia urbana.

Entre sus demandas figuran cambios fiscales, mejoras en el poder adquisitivo, pensiones, reformas institucionales y, en el plano político, la disolución de la Asamblea Nacional y la destitución del presidente Emmanuel Macron. El movimiento ha sido escenario de protestas que revelan fracturas en la cohesión social francesa, impulsando respuestas rápidas del gobierno, como la anulación de ciertos impuestos para contener la presión social.

Un acontecimiento concreto de este viernes fue un bloqueo frente al instituto Henri-Wallon de Aubervilliers (Sena-Saint-Denis), que terminó con la detención de un profesor y una alumna. Documentos de la FSU 93 señalan que el docente intervino para proteger a una estudiante frente a la actuación policial, y la menor detenida cursa el primer año de bachillerato.

En suma, el día se perfila como una prueba para el gobierno ante una ciudadanía honda en su malestar y ante la posibilidad de que distintas causas sociales se fusionen en una jornada de protesta de gran impacto urbano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *