26 octubre, 2026

La puja por la secretaría de la ONU se estrecha: Argentina compite entre vetos de potencias

0

En la sexta votación del Consejo de Seguridad, las potencias vuelven a vetar a los tres candidatos punteros; EE.UU. respalda a Grossi, mientras China y Rusia evalúan apoyar a Grynspan o Rodrigues-Birkett, con posibles salidas y consensos.

J03lr8vXu_2000x1500__1.jpg

La carrera para la secretaría general de las Naciones Unidas entró en una etapa decisiva tras la sexta votación informal del Consejo de Seguridad. En esa ronda, los cinco miembros permanentes votaron con boletas rojas, marcando que al menos un candidato recibió un veto. Los diez miembros no permanentes usaron boletas blancas. Los tres nombres centrales siguen en la contienda: Rebeca Grynspan, de Costa Rica; Rafael Grossi, de Argentina; y Carolyn Rodrigues Birkett, de Guyana. Estados Unidos dio señales de respaldo a Grossi, mientras China y Rusia dejaron entrever que podrían inclinarse por diferentes candidaturas.

Grynspan mantiene un respaldo de nueve votos y recibe cinco en contra; tres de los votos a favor provienen de potencias. Entre los negativos, dos son vetos rojos de las potencias. Su posición fue descrita por analistas como sólida, pero no definitiva, y la carrera continúa con negociaciones abiertas en medio de un tablero claramente polarizado.

Grossi registró ocho votos a favor, de los cuales dos provienen de potencias. Sus negativos cayeron a seis. Dos potencias emitieron vetos contra su candidatura, lo que mantiene su camino bastante condicionado y obliga a una revisión de apoyos para superar ese escollo en futuras votaciones.

Rodrigues-Birkett obtuvo ocho votos a favor, con tres de autoridades potentes. Sus votos en contra suman seis, de los cuales dos son vetos de potencias. Su posición se mantiene entre las favoritas, pero con obstáculos que podrían limitar un avance rápido hacia la preferencia de la Asamblea General.

El resto de los candidatos —Olara Otunnu, Macky Sall, Ivon A. Baki y Maria Espinosa Garcés— aparecen más lejos de la candidatura de punta. En medio de negociaciones, la conversación se centra en la posibilidad de un consenso o en futuras votaciones mientras las potencias buscan garantías de equilibrio regional y de género. En un contexto de tensiones regionales y presiones geopolíticas, los movimientos de cada país se interpretan como señales para la conformación de un bloque de apoyo coagulado alrededor de una opción única.

Fuentes cercanas a Grossi señalan que el argentino mantiene un diálogo fluido con líderes de las potencias y que Estados Unidos lo respalda, aunque China y Rusia analizan sus opciones y podrían favorecer a Grynspan o a Rodrigues-Birkett. En el marco de BRICS se ha señalado la preferencia por una mujer para el cargo, lo que añade presión para cerrar una opción que combine regionalidad y paridad.

La controversia por Malvinas y la postura argentina sobre la soberanía, que incluyó sanciones a empresas petroleras cercanas a las islas y la defensa de la soberanía, fue mencionada como posible factor que podría influir en las preferencias de potencias. Estados Unidos busca convencer a China de respaldar a Grossi, con el objetivo de una ONU menos burocrática y con mayor peso en la seguridad internacional, aunque podrían exigir contrapartidas. Se mantiene la expectativa de un candidato de consenso y la posibilidad de nombrar un secretario general interino si no hay acuerdo.

En las próximas semanas podría emerger Lana Nusseibeh, ex representante de Emiratos Árabes ante la ONU, como posible ingreso para destrabar las negociaciones. Con todo, la carrera continúa y la fecha de asunción en enero de 2027 añade presión a las potencias para cerrar una decisión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *