Córdoba: nace un nuevo sindicato de la construcción que desafía a UOCRA y al PJ provincial
En Córdoba surge SITRAIC, un nuevo sindicato para formales, informales y monotributistas, con apoyo de figuras nacionales y la CTA Autónoma, que busca representación provincial y cuestiona a la UOCRA local y al cordobesismo.
En Córdoba nace un nuevo actor en el sindicalismo de la construcción: el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (Sitraic). Su eje es representar a trabajadores formales, informales y monotributistas en la provincia, desafiando la hegemonía de la delegación local de UOCRA, que responde al peronismo alineado con el gobernador Martín Llaryora. El SITRAIC fue impulsado por Ariel Gutiérrez, exvocal de la UOCRA Córdoba, y cuenta con el respaldo de Víctor Grossi, titular de la conducción nacional del SITRAIC, del abogado cordobés Martín Angerosa y de la CTA Autónoma.
La historia de su génesis se vincula a un encuentro en Uber entre Gutiérrez y Angerosa. Ese viaje derivó en una alianza estratégica: Angerosa ofreció el paraguas institucional de la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba y cedió la sede para la presentación oficial del nuevo sindicato, además de impulsar puentes hacia la conducción nacional del SITRAIC.
El nuevo espacio se define como plural y propone abrir la representación a formales, informales y monotributistas, ampliando la lógica de encuadramiento tradicional.
El SITRAIC ya reclama un padrón de 1.800 adherentes en la provincia, de los cuales alrededor de 670 son afiliados formales en relación de dependencia que ya aportan el 2,5% de cuota sindical y un grupo de entre 120 y 180 trabajadores en proceso de traspaso, cuyo descuento sindical estaría frenado en las empresas, según explicó la dirigencia.
La irrupción de SITRAIC, articulada con redes de derechos humanos y sectores del peronismo no alineados al cordobesismo, introduce un elemento de tensión para la agenda oficial. Por un lado, la acusación pública de limitar la representación gremial podría generar un conflicto legal y administrativo, vinculado a posibles infracciones a la libertad sindical y al convenio de la OIT. Por otro, la disputa por la cuota sindical y el encuadramiento de trabajadores podría derivar en impugnaciones que salpicarían a los ministerios del área.
En la conducción local, Ariel Gutiérrez, referente de Cascos Amarillos, está acompañado por Eduardo Tokar y Gisela Pérez, referentes de las mujeres constructoras.
El SITRAIC busca posicionarse como interlocutor de la provincia ante la Secretaría de Trabajo, que actualmente reconoce a la UOCRA y a Uecara como las únicas con personería gremial para representar al sector.
Este desarrollo podría trasladar la discusión sindical a la escena provincial, con posibles efectos en la relación entre el gobierno de Córdoba y sus actores gremiales.